Estudiante
UNPRG (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo). Facultad de Ciencias Histórico
sociales y Educación. VI Ciclo.
RESUMEN:Los medios de
comunicación comunitarios como la radio, son utilizados especialmente para
informarse. La población de comunidades alejadas de la ciudad, generalmente
demanda espacios como la información, la música y en un rango variable,
programas con contenidos especializados que pueden ser relacionados al medio
ambiente, agricultura, salud o cualquier otro tema que les ofrezca
conocimiento. Este tipo de medios cubre muchas veces espacios de formación que
el mismo estado no puede cubrir. Así mismo otra de sus funciones estás
relacionas al control, la vigilancia social y la integración comunitaria a
través de diferentes manifestaciones.
Buscan abrir ojos, oídos y corazones, partiendo de la realidad en que
viven sus oyentes, aprendiendo de sus éxitos y sus fracasos, siendo eco de sus
demandas y sus esperanzas, difundiendo sus problemas y sus alternativas de
solución, transformando sus afectividades y sentimientos en argumentos y
razones para el cambio.
PALABRAS CLAVE: radio comunitaria, ciudadanía,
audiencia, noticias, verificación.
ASBTRACT: The community media such as radio, are used
especially for information. The population of remote communities in the city,
usually demand areas such as news, music and a variable range, programs with
specialized content that may be related to the environment, agriculture, health
or any other subject that gives them knowledge. This type of media covers
training spaces often the same state can not cover. Also another function you
relate to the control, social control and community integration across
different manifestations. Seeking to open eyes, ears and hearts, starting from
the reality they live their listeners, learning from their successes and
failures, with echoes of their demands and their hopes, spreading their
problems and their possible solutions, transforming their affectivity and feelings
arguments and reasons for change.
RADIO
COMUNITARIA
El aspecto educativo en las radios comunitarias con cierto
nivel de estructura no se centra en dictar clases desde una cabina. Su riqueza
está en comprender que hace tiempo las comunidades ha llegado a sus
instituciones demandando contenidos que son favorables a su desarrollo. Hace mucho tiempo que las comunidades
llegaron a la vida de la radio y son ellos quienes van determinando a través de
su participación, la tendencia que debe seguir el medio local. Hoy en día, a
pesar de muchas radios comunitarias, no contar con presupuestos elevados para
su sostenibilidad, han podido construir desde su experiencia, discursos que
movilizan a la comunidad de acuerdo a sus intereses. Ahora escuchamos discursos
más cualificados que circulan al aire.
Desde la perspectiva de la radio comunitaria, la integración
requiere de dos actos: La Interrelación y la intercomunicación. La
interrelación es el mundo de relaciones en el ámbito local, echa con personas,
autoridades, catequistas, monitores ambientales, ecologistas, es una relación
más próxima, es un contrato privado, a corto plazo. Mientras que la intercomunicación se refiere
al acto en el cual se requiere de una disposición mayoritariamente pública y es
algo a largo plazo. Se relaciona con las redes, las organizaciones, el estado
en su sentido complejo. La radio rural traspasa límites geográficos, físicos y
espirituales, pues pasa de una cultura local a una más amplia, debido a que
pertenece a un contexto globalizado.
En este sentido, existen dos tipos de radio comunitaria. Una
que se ha detenido en el tiempo y se resista a salir de su estado romántico y
cómplice con una comunidad estática. Donde el desarrollo no ha llegado de
manera contundente. Y la radio rural que lejos de paralizarse, especialmente
por sus limitaciones económicas, toma la decisión de avanzar y gestionar su
desarrollo, migrando a otras 8 esferas
de la comunicación social.
Ello implica una
habilidad para relacionarse con los entornos y con los actores de dichos
entornos, que le brindan márgenes para desarrollarse, migrar geográficamente,
tecnológicamente y también en sus discursos. Los imaginarios sociales, son
otros. Y pueden construirse y de-construirse desde todos los lugares. La radio
comunitaria, ya no se encuentra en el mismo lugar- hace parte del mundo global
y se piensa desde diferentes lugares. No solo las personas han migrado. Los
medios han migrado con ellos.
Los oyentes de la radio comunitaria, son atraídos por el
medio desde las primeras horas del día, pues son este tipo de medios quienes
los acompañan en su rutina diaria. La radio comunitaria ya no se circunscribe a
un espacio geográfico. Atiende incluso a público oyente migrante.
Mientras la
tecnología avanza a pasos acelerados en las grandes ciudades, dicho avance
tecnológico no cuenta con el mismo ritmo en la radio comunitaria. Es más
pausado. La tecnología es contar con
internet, páginas web y teléfono, que les da la mínima tranquilidad para
funcionar. Lo que indica, que el nivel de su público oyente inicial, con la
llegada de la tecnología, ha cambiado.
A pesar de contar con los elementos que ellos definen como
tecnologías, las radios siguen teniendo el espíritu de la ruralidad, a través
de gestos tan sencillos como las secciones de saludos, donde se mencionan,
personas, lugares y fechas, es fácil definir, que las personas que hablan a
través del medio, siguen teniendo un arraigo local. Pero en general una de las máximas demandas
hechas por parte de los oyentes, es que los medios de comunicación como la
radio, diga la verdad en su discurso y que permitan que los oyentes se expresen
con libertad ya sea de manera personal, por teléfono o internet.
El medio radio cuenta con la segunda mayor audiencia después
de la televisión. Sin embargo, es un medio muy desaprovechado comunicativamente
e infrautilizado por los creativos publicitarios lo que se evidencia en el
comportamiento inversor del anunciante; los objetivos comunicativos de la cuña
persigue principalmente:
- Concienciar: pedir al oyente una toma de conciencia a
través de información, por lo general, dramática; tocan la fibra emocional para
conseguir una proyección con los hechos que se cuentan.
- Sorprender: impactar la razón y/ o el ánimo del oyente,
llamar la atención provocando extrañeza o exagerando la situación descrita para
conseguir, en definitiva, que se escuche todo el mensaje.
- Identificar: se plantean situaciones cotidianas que el
público objetivo identifica fácilmente, les resultan familiares y las reconoce
como suyas.
- Convencer: se va más allá; el anunciante no sólo se
conforma con remover la conciencia del oyente sino que le pide que actúe, y
para conseguir dicho objetivo el mensaje persuasivo se refuerza con argumentos
racionales, emocionales o ambos.
Las situaciones o hechos narrados son un puro reflejo de la
vida cotidiana, por eso, quizás, la publicidad en radio consigue una mayor
identificación con el oyente y se puede considerar más persuasiva en este
sentido.
CONCLUSIONES
Nos queda claro que la Radio comunitaria no es
una categoría, sino una manera de comunicar, producir contenidos y públicos
específicos.
Cuando hablamos de la Radio Rural, no solamente
nos referimos a los espacios agrarios.
La Radio comunitaria, genera opinión pública
informada desde el ámbito local. Propone temas a las agencias locales y
regionales en beneficio de la ciudadanía.
La Radio comunitaria moviliza a la ciudadanía.
Promueve la acción colectiva o publica, promoviendo espacios de diálogo donde
intermedia entre actores como las autoridades y la ciudadanía.
La Radio comunitaria es una herramienta de
incidencia, un actor local de desarrollo,
contribuye con la concertación de políticas públicas. Permite encontrar
soluciones a problemas comunes de su audiencia, aprovechando los espacios de
participación ciudadana.
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Análisis creativo de sus mensajes. Madrid, Ediciones Internacionales de la
Universidad de Navarra S.A.
Estudiante UNPRG (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo).
Facultad de Ciencias Histórico sociales y Educación. VI Ciclo.
“Creo en la radio. Aunque a veces me da la impresión de que
la radio no cree en mí. Ni en mí como
publicitario, ni en la publicidad en general” - Luis Bassat
"La radio podría ser el más gigantesco medio de
comunicación imaginable en la vida pública, un inmenso sistema de canalización.
Lo será cuando no sea sólo capaz de emitir sino también de recibir. En otras
palabras, si consigue que el oyente no sólo escuchase sino también hablase, que
no permaneciera aislado sino relacionado" - Bertolt Bretcht
RESUMEN: Escribir sobre la radio tiene su complejidad, es un
medio con muchos años de existencia y por ende se ha hablado bastante de sus
características desde diferentes perspectivas (periodística, técnica,
educativa, comunicacional). En este artículo se propone abordar un aspecto del lenguaje
radiofónico, el de la dimensión del sonido y su edición, junto a algunas
reflexiones que puedan serle útiles, como referencias conceptuales y
herramentales, a quienes se internen en su lectura.
ABSTRACT:
Write on the radio has its complexity, is a medium with many years of existence
and therefore has talked enough about their characteristics from different
perspectives (journalistic, technical, educational, communication). This
article is intended to address one aspect of radio language, the dimension of
sound and editing, along with some thoughts that may be helpful, as conceptual
references and tooling, to whom intern in his reading.
INTRODUCCIÓN
Es necesaria una pequeña introducción en la que observemos
como este medio se desarrolla, en su forma de comunicar, haciendo eje en la
palabra y la oralidad. Esto nos permite jugar con la riqueza expresiva de la
comunicación oral: los tonos, las inflexiones, los silencios, la musicalidad
propia de la voz, en su rítmica y en sus pausas. La voz llega en forma directa
al oyente, apela a una condición comunicativa básica que es la de escuchar al
otro y lo que nos está contando. Jugando con las imágenes a través de las
figuras retóricas, podríamos decir que como soporte tecnológico el aparato de
radio puede ser tomado como la metáfora de un pequeño fuego ancestral al que
nos seguimos acercando para que nos cuenten que pasó, qué pasa o que sucederá
sea en este mundo o en uno imaginario. Ese calor humano de la voz nos permite
aceptar que nos acompañe e interpele nuestro pensamiento y sensibilidad.
ESCUCHAR E IMAGINAR
La radio tiene un lenguaje que al ser percibido con los
oídos, nos libera de la unidireccionalidad de la atención, a diferencia de los
ojos en relación a las imágenes. Esto no implica que no podamos construirlas,
por el contrario, ya que la voz, la música, los efectos sonoros y los
silencios, elementos estos del lenguaje radiofónico, en su conjugación, tienen
la potencialidad de configurar imágenes sensoriales. Imágenes, que desde el
oído apelan a otros sentidos y nos permiten, desde el rol de oyente, terminar
de construirlas en nuestra imaginación, de ese modo cada imagen toma una forma
única y particular para cada persona que esté dispuesta a recibirla e
interpretarla.
La primacía de la voz y la música en la radio de nuestros
días enmascara el importante papel que para la producción radiofónica juegan
igualmente los efectos sonoros. Se trata, como ahora veremos, de una materia
prima esencial para un medio ciego, ya que, entre otras cosas, también ayudan a
describir ambientes, lugares y atmósferas, es decir, paisajes sonoros.
El efecto lo podemos definir, de manera muy ortodoxa, como
aquel sonido, natural o artificial, que sustituye objetiva o subjetivamente la
realidad, desencadenando en el oyente la percepción de una imagen auditiva, es
decir, del referente al cual restituye. Las formas sonoras de un efecto se
reconocen y se interpretan porque están asociadas al mundo que nos rodea:
objetos, animales, fenómenos meteorológicos, etc., aunque en ciertas ocasiones
dichas formas pueden no tener un referente real, como por ejemplo las señales
horarias radiofónicas o el sonido de una nave extraterrestre.
Si consultas algunos textos sobre producción radiofónica
observarás que, al referirse a los efectos sonoros, algunos autores hablan de
ruidos. Para nosotros, el ruido no es un efecto sonoro, sino que es una señal
aleatoria e indeseable que, por cualquier circunstancia ajena a nuestra
voluntad puede presentarse en el transcurso de la comunicación radiofónica.
Así, por ejemplo, se produce un ruido cuando, sin querer, se le da un golpe al
micrófono, cuando un disco de vinilo está muy desgastado, cuando una tormenta
afecta a los equipos, etcétera.
Lo que acabamos de decir no significa, ni mucho menos, que
un ruido radiofónico no pueda transformarse en un efecto sonoro. De hecho, si
nuestra pretensión es recrear las típicas interferencias, será una buena opción
convertir en efecto lo que en el terreno de la radiofonía suele ser un ruido.
En relación con otros medios de comunicación, la radio
genera una situación comunicativa muy particular, en la que emisor y receptor
se ven sin ser vistos, en la que se perciben espacios sin ser percibidos, en la
que, sobre la nada, se dibujan mares, ríos, montañas, animales, rostros,
sonrisas, tristezas. La radio, como muchas veces se ha dicho, es un medio
ciego, pero también es, al mismo tiempo, un mundo a todo color; medio en el que
se puede publicitar infinidad de productos y/o servicios en infinidad de
formas.
EL SONIDO
En la radio actual los efectos sonoros son poco utilizados,
ya que es difícil que encajen en una oferta basada esencialmente en
informativos, magazines de entretenimiento y fórmulas musicales. No obstante,
sí es posible observar su presencia en algunas inserciones publicitarias, así
como en aquellos reportajes en los que se detecta un claro aprovechamiento de
los recursos del lenguaje radiofónico. En los años 60 y 70, cuando las
radionovelas ocupaban buena parte de la programación de las emisoras, los efectos
sonoros eran muy abundantes.
La importancia del sonido en radio sólo es comparable con el
aire para los pulmones. El sonido, en sus diferentes vertientes, es la
herramienta de trabajo para los medios de documentación sonoros.
La gran expresividad
de los sonidos pueden concretarse en los siguientes puntos:
- Narra el ambiente
de una situación mostrándonos la realidad.
- El sonido sirve de fondo para la información. - Estos
sonidos pueden convertirse en información ( no todo sonido es información ni
puede o debe convertirse en hecho noticioso).
- Subrayar una acción, un hecho, una declaración.
- Valorar con redundancia la palabra o la música.
- Sustituir la palabra por otro tipo de sonido. Un sonido
puede evocar una situación, una persona, un lugar, etc.
- Contrapuntear palabras, música y silencio.
- Utilización de efectos para aumentar el clima en una
situación determinada.
- Fijar y concretar una situación.
FUNCIONALIDAD DE LOS SONIDOS
El sonido puede cumplir funciones diferentes ya que mientras
algunas son analizadas y buscadas por el propio autor otras serán ajenas a
éste, como las producidas por elementos expresivos y la propia repercusión de
dichos sonidos. Cebrián concentra las funciones de los sonidos atendiendo a
tres ejes:
-Sonido como documento de la realidad:
El sonido como documento de la realidad será aquel sonido
que representa de manera verídica los acontecimientos recogidos por el sonido,
es decir, este sonido nos remite directamente a la realidad sin ningún tipo de
manipulación. Ejemplo de estos sonidos pueden ser los testimonios, no tan solo
orales sino de ruidos. El sonido de dos boxeadores golpeándose sin piedad nos
lleva a una realidad al igual que el testimonio de un experto. Por lo tanto ha de quedar claro que no se
distingue entre el sonido de palabras, sonido de música u otros ruidos si los
mismos nos hacen reconocer la realidad en los mismos.
-Sonido como expresividad:
En la mayor parte de los casos la palabra oral está muy
distante de la propia realidad, careciendo de dramatismo y falta de emoción.
Está claro la existencia de sonidos que no podrán explicarse ni reproducirse
por medio de las palabras, son aquellos sonidos que representan emociones,
sentimientos, etc.
El sonido ambiente es el sonido más expresivo en la mayor parte
de los casos ya que mientras que el narrador podrá contar con mayor o menor
acierto el hecho, el sonido ambiente va a acercarnos a la realidad emotiva del
acontecimiento.
-Sonido como ruido u obstrucción informativa:
Cuando se habla de ruido como obstrucción informativa no
sólo nos estamos refiriendo a efectos sino a diferentes elementos sonoros que
perturban la realidad y por lo tanto provoca problemas a la hora de captarla
por medio de estos aspectos. Estos ruidos pueden ser tanto palabras, como
música, efectos, silencios.
-Función descriptivo-ambiental:
Aparece cuando el efecto sonoro se presenta como un soporte
que ayuda a describir un lugar o un ambiente, porque forma parte de él. En esta
función, además de situar al oyente, el efecto contribuye a aumentar la
credibilidad del mensaje. Esto sucede, por ejemplo, cuando hablamos del mar y
acompañamos nuestro discurso con el sonido de las olas y el trinar de las
gaviotas.
-Función descriptivo-expresiva:
Esta función se da cuando el efecto sonoro tiene un valor
comunicativo propio, aunque no forme parte de la realidad que se está
describiendo. Se trata de un sonido que acentúa el valor simbólico del lenguaje
radiofónico, ya que, al igual que sucedía con la música, al escucharlo puede
despertar en el oyente sensaciones y emociones. Este sería el caso, por
ejemplo, del efecto "trueno", que podría simbolizar el momento álgido
de una discusión, o del "rugido de un león", que bien podría
representar el enfado de un personaje, o del sonido de un "martilleo
continuo", que podría asociarse con un fuerte dolor de cabeza.
-Función narrativa:
Existen efectos sonoros que por sí solos evocan una acción,
como la apertura de una puerta, el arranque de un coche o los pasos sobre la
arena, por citar tres ejemplos ilustrativos. Estos efectos desempeñan una
función narrativa, en tanto que no hace falta la presencia de ningún otro
componente del lenguaje radiofónico para explicar lo que esos sonidos
representan.
También aparece esta función cuando unimos distintos efectos
que van adquiriendo significado por la relación que guardan entre sí. El
profesor Balsebre describe una situación muy convencional: bajo la lluvia
torrencial suena la campana de un reloj de torre dando las doce; desvanecimiento
de la acción sonora a través de un fade-out (o desaparición progresiva) del
efecto sonoro de "lluvia". Silencio muy breve. Efecto sonoro de
"canto de gallo". Efecto sonoro de "trinos de pájaros". El
radioyente, dice Balsebre, comprende inmediatamente que la tormenta ha cesado,
que ha pasado la noche y que ahora estamos ante un tranquilo amanecer.
Escúchalo y verás como tú también tienes esta misma sensación. Observa que, en
esta función, los efectos pueden actuar de nexo entre dos tiempos (por ejemplo,
noche/día) y/o entre dos espacios (por ejemplo, casa/calle).
-Función ornamental:
Se presenta cuando el efecto sonoro tiene un valor puramente
accesorio y, en esencia, sólo sirve de refuerzo. A diferencia de los efectos en
función descriptivo-ambiental, no son imprescindibles para situar al oyente. El
sonido de una máquina tragaperras, por ejemplo, no es indispensable para
recrear una escena que transcurre en un café, como tampoco lo sería el sonido
de una máquina expendedora de cigarrillos. Sin embargo, difícilmente podríamos
prescindir del sonido que producen las tazas, las cucharillas, etcétera.
Con independencia del uso que de ellos se haga, a la hora de
trabajar con los efectos sonoros en la radio es muy importante no olvidar la
marcada tendencia que todos tenemos a asociar un concepto con un sonido, aunque
sea por puro convencionalismo cultural.
Probablemente seas un
oyente de radio. Tal vez la escuches con frecuencia. O, a lo mejor, sólo de vez
en cuando. Lenguaje de músicas, sonidos y palabras paraque, junto con otros
jóvenes, diseñes tus propios proyectos de radio. Vas a poder experimentar,
imaginar, reflexionar, debatir, jugar con el cuerpo y con las ideas.
CONCLUSIONES
La producción de radio te abre un montón de posibilidades
para crear tus propias estrategias de comunicación que ayuden en el desarrollo
de tu comunidad.
Eligiendo y combinando músicas, palabras, efectos de sonido
y el silencio, podemos generar imágenes y sensaciones en quienes nos escuchan.
A la radio se le considera un elemento social, no sólo por
sus ansias de lograr el beneficio de la comunidad sino también porque permite
que el público se interese y se involucre en el desarrollo comunitario.
Los efectos sonoros sirven para crear y colocar al oyente
dentro del ambiente, la situación y el momento deseado; sin embargo al ser mal
empleados generan confusión y desagrado.
Para lograr que los demás nos entiendan y no malinterpreten
lo que decimos, es importante estar atentos a cómo hablamos. Por ello hay que
articular bien, pronunciar todas las letras de una palabra... sobre todo las
consonantes del final, que más de una vez dejamos olvidadas entre lengua y
diente.
El lenguaje de la radio nos abre un montón de posibilidades
para expresar ideas, historias, sensaciones, reflexiones. El desafío es
seleccionar y combinar esas posibilidades para ir creando nuestras propias
imágenes auditivas.
La radio tiene un lenguaje propio. Es un lenguaje que se
compone de música, palabras, sonidos y silencios. El reto es combinar estos
elementos para crear sensaciones e ideas en quienes nos escuchan, que son
nuestros interlocutores.
Producir radio es crear, experimentar, transformar y tomar
decisiones colectivamente para construir los sonidos que nos parece importante
hacer más audibles.
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Dos niñas, conversando fuera de casa de una de ellas intentan encontrar una solución a un pequeño problema: deben encontrar la adecuada para aprobar sus exámenes finales. Luego de reconocer sus deficiencias y fortalezas académicas, descubren que se complementan en cuanto a conocimientos; ahora deberán acordar la forma y el momento adecuado para ayudarse mutuamente.
En una comunidad alejada de la ciudad con escasos recursos, un grupo de pobladores se encuentran preocupados pues sus animales viene siendo robados hace unas semanas; cada uno intenta evitarlo de diferentes maneras (sin éxito); pero al descubrir que ocurre lo mismo con sus vecinos deciden reunirse y juntos encontrar una forma de acabar con dichos robos.
Estudiante
UNPRG (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo). Facultad de Ciencias Histórico
sociales y Educación. V Ciclo.
Resumen
Decir
“radio”, no sólo es hablar de locutores, música y concursos, es también hablar
de talento, creatividad, participación, integración, educación, etc. Y es quela radio nos brinda una gran gama de posibilidades y alternativas que favorecennuestro crecimiento y desarrollo como personas, como individuos y comocomunidad. No importa cuál es el tipo de programación que posea siempre debe, o
debería, seguir esta ruta. En la actualidad, y gracias al gran avance
tecnológico, a la globalización y a la actividad comercial, la tipología radial
se ha diversificado y segmentado tomando como referencia, en su gran mayoría, a
la audiencia a la cual está destinada o al fin que persigue, es así como han
surgido radios comunitarias, radios
comerciales, radios religiosas, radios estatales, radios escolares, etc. y es en esta última, donde pretendo
detenerme, porque es momento de hablar
Radios Escolares.
Breve
historia de la Radio
A
lo largo de su historia la radio ha demostrado ser un medio que ha tenido usos
educativos con una evidente trascendencia social porque siempre se ha sabido
mostrarse cercana a la sociedad. Se trata de un medio que, desde el punto de
vista de sus características expresivas, es público, indirecto y unilateral,
como todos los medios de comunicación. Pero, a la vez, se presenta en muchas
ocasiones como un medio privado, directo y recíproco. Es decir, "la
comunicación a través de la radio responde a las características generales de
cualquier comunicación social y, sin embargo, podría decirse con un juego de
palabras que la radio es el medio que muestra con menos autenticidad las notas
propias de la comunicación social -puesto que es el menos público, el menos
indirecto y el menos unilateral-; por eso -por ocultar tan discretamente su
mediación- es el medio colectivo que menos lo parece, el aparentemente más
personal. Siendo "el medio de comunicación que mejor reproduce la relación
interpersonal" , la radio es, el medio de comunicación social que mejor
puede comunicar" .
Esto
de por sí ya establece una notable diferencia con respecto a otros medios que,
por lo general, tienden a actuar como simples difusores de información,
logrando escasos niveles de interactividad, y una participación social muy
limitada. Por eso no es extraño que en el ámbito educativo, haya sido un
excelente instrumento para la alfabetización de grandes comunidades a través de
programas formales. Al mismo tiempo, ha sido uno de los medios que los
profesores han venido utilizando tanto para el apoyo didáctico como para lograr
establecer el puente entre la escuela y la sociedad. E incluso por medio de la programación
convencional, la radio ha introducido valores éticos y morales que han
modificado la vida social de muchos pueblos.
¿Radio
Educativa, en el siglo XXI?
Al
borde del siglo XXI, en una sociedad seducida por la innovación y por la
apresurada incorporación de las nuevas tecnologías, reflexionar acerca de un
fenómeno que tuvo su auge hace más de tres décadas puede parecer, en un primer
momento, una tarea inútil cuando no un despropósito.Resultaría muy perjudicial
que el deslumbramiento tecnológico de este fin de siglo impidiera un ejercicio
de reflexión urgente e ineludible. Precisamente, hoy más que nunca, la radio
necesita ser re-pensada si pretende hacer frente con éxito a los nuevos retos
que se le plantean y encauzarse hacia nuevos destinos.
Sólo
por medio de mensajes sonoros, la radio crea, recrea y reproduce la realidad
desde perspectivas muy diferentes: en unos casos políticas, otras veces
comerciales, religiosas en ocasiones y -por qué no- también educativas. En
estos momentos, cuando apenas acabamos de estrenar la era de la información,
cuando los medios y la sociedad misma están cambiando vertiginosamente sin que
nadie pueda predecir las consecuencias sociales de estas transformaciones,
hablar de radio educativa no puede convertirse en un discurso en desuso sino,
al contrario, en un reto que es preciso replantear. Esa es la razón de estas
breves páginas: reformular las perspectivas que la radio puede ofrecer para la
consecución de fines educativos. Al tratar sobre este tema con Jared A. Urbina Díaz, productora general de la Corporación Universal; nos expresó su definición de Radios educativas: . La radio educativa, en cualquiera de sus formas, ha de orientarse
precisamente hacia un objetivo de carácter social y a lo largo de su historia
lo ha hecho en tres direcciones diferentes: a) Como apoyo directo a movimientos
sociales; b) Como extensión de la instrucción formal, y c) Como instrumento
para la educación no formal por medio de las radios populares y comunitarias.
Binomio
Educación-Comunicación
Durante
mucho tiempo a tras los medios de comunicación y la educación eran un binomio
en conflicto, hoy en día estas dos partes parecen haber encontrado una solución
en la radio escolar, pero a todo esto ¿Qué es una radio escolar?, ¿para qué
sirven las radios escolares?, ¿Qué se necesita para tener una radio escolar?,
¿Cuáles son los elementos que conforman una radio escolar?,¿Qué lenguaje se
debe emplear en la radio?, ¿Qué son formatos radiofónicos, cuáles son?¿Cómo
produzco un programa radial?, ¿Qué temas podemos tratar en nuestra radio
escolar?.
En
primer lugar, se consideran radios escolares a las radios que se hace en las
escuelas y colegios. Quienes la dirigen, la manejan y la programan son los
estudiantes quienes son coordinados u orientados por un profesor o por una
persona conocedora del medio. Lo que se busca
con este tipo de radio, no solamente es difundir el empleo de la radio
como un medio para trasmitir información referente a las diversas áreas del plan curricular de
las escuelas, sino al empleo de diversas dinámicas y técnicas que promuevan el
desarrollo de la inteligencia emocional y conductas proactivas en los niños,
niñas y adolescentes, con la finalidad de afianzar la capacidad de pensar, la
racionalidad del pensamiento y la reflexión sobre su realidad cotidiana, además
de despertar el potencial creativo de los participantes. Así mismo se busca que tanto niños, niñas y
adolescentes profundicen su perfil comunitario y ciudadano, dinamizando proceso
de trasformación social y cultural, por eso la participación se convierte en
eje principal de todas estas actividades. De este modo la radio se convierte en
mágica combinando trabajo, creatividad y vida democrática. ¿Cómo se logra
esto?, proponiendo y ejecutando diversas actividades y ejercicios de formación
y capacitación de habilidades para la vida a través de la producción de
formatos radiofónicos.
La
radio con fines educativos estuvo desde su origen ligada a instituciones
gubernamentales, religiosas, asociaciones civiles y organismos internacionales.
En la actualidad, ¿quién la hace posible? Esta pregunta, puede ser rápidamente
respondida si pensamos que en realidad quienes cuentan con los recursos
suficientes son los Estados, que pueden o no reforzar la actividad en este
medio, de acuerdo con sus intereses; desde luego, desde la óptica de los
organismos internacionales el interés está siendo acaparado por las nuevas
redes informáticas.Resulta así que, en primer lugar, son los Estados quienes
pueden rehabilitar las posibilidades educativas de la radio con la finalidad de
contribuir al desarrollo de la sociedad. Pero en segundo lugar, no hay que
olvidar el papel de las universidades en general y de los centros educativos en
particular. Unos y otros deberían estar en condiciones presentar una oferta
diferenciada de ámbito local en la que los grandes actores fueran los
profesores, los estudiantes y los padres de familia. En tercer y último lugar,
no deben olvidarse aquellos grupos organizados que desean generar una opción de
comunicación y que no encuentran para ello cauce en otros medios más costosos y
tecnificados.
En
cuanto al lenguaje que debemos utilizar en radio este debe ser ameno, cálido,
sencillo, cortés, pero también debe ser alegre y dinámico, sin caer en lo
estruendoso, para esto lo recomendable es practicar una serie de ejercicios de
modulación y articulación que ayudarán a
fortalecer la locución. Hay que tener
presente que la entonación, en radio, lo es todo, las palabras vivas, calientes
y que trasmiten emociones logran atrapar a la audiencia, para lograr esto
debemos jugar con los tonos de nuestra voz, subirlos, bajarlos, cambiar de
ritmo, enfatizar las palabras más importantes, pronunciar correctamente las
palabras y también hacer las pausas oportunas, para no cortar la ilación de lo
que estamos diciendo, recordemos que no sólo estamos “diciendo”, estamos
“contando”. Pero el lenguaje radial(2) también está compuesto por la
combinación armónica y coherente de ciertos elementos que están presentes en
toda producción radiofónica: La palabra, es la locución que se hace en la radio
y se hace explícito a través de la voz; la música, es la que ha predominado en
los últimos veinticinco años en la oferta radial, puede ser la protagonista del
programa radial o servir como acompañante; los efectos sonoros, son aquellos
sonidos, ruidos o efectos que alimentan un mensaje radial, es el elemento que
crea imágenes auditivas en los oyentes; el silencio, muchas veces la ausencia
de sonido no quiere decir ausencia de sentido, ya que el silencio también tiene
su propio significado y nos puede ayudar a enriquecer una idea o a concretarla,
pero debemos tener cuidado al manejarlo porque su uso excesivo puede dar un
impresión de improvisación y desorden.
La
variedad y diversidad de la radio no se limita a la forma en la cual se
presenta la información, ya que también
está presente en el contenido, y es aquí donde llega a alcanzar espacios
insospechados, la radio escolar no solo debe
tratar temas académicos o referidos a las materias escolares que se
imparten en los centros educativos, por el contrario debe expandirse a otra
áreas que estén involucradas con el crecimiento y desarrollo de los niños,
niñas y adolescentes, así pues debe ir enfocada a tratar temas como la equidad
de género, la inclusión en todos sus aspectos (social, educacional, de género,
económica), derechos (ciudadanos, sociales, etc.), integridad física y
psicología, ya que los niveles de violencia, maltrato y abuso a niños, niñas, jóvenes y mujeres son
alarmantes, resolución de conflictos, construcción de identidad, trabajo en
equipo, y la lista puede continuar, en este sentido no hay limitaciones, solo
se debe considerar el tipo de audiencia que se posee para la construcciones de
los contenidos.
Tras conversar con Juan Francisco Aquino Nuñez, periodista de Corporación Universal sobre sus experiencias en proyectos radiales con fines enteramente educativo; este manifestó: . "No se trata de competir con otros medios de comunicación, ni
siquiera con otras radios, sino de dominar los mecanismos de esa peculiar forma
de comunicación social, de reforzar los conocimientos para la vida que han de
adquirir los educandos, de continuar aprendiendo por parte de todos, en definitiva,
de ponernos en situación de emisores-receptores. Se trata de convertir a un
simple oyente en un receptor crítico ante los mensajes de los medios de
comunicación social, que además pueda usar ese lenguaje para mejorar sus
relaciones con los demás y con su entorno"
Propuesta
Por
ello he ideado un proyecto de radio escolar al que he denominado “S.O.S.”, el
cual busca no sólo promover el
establecimiento de una radio escolar, sino también capacitar a los y las
adolescentes en diversos temas como: orientación sexual, orientación
vocacional, derechos y ciudadanía, violencia, maltrato y abuso, conciencia
ambiental, autoestima, inclusión y no discriminación, prejuicios, estereotipos
y etiquetación, internet, técnicas de estudio. El proyecto tiene como uno de su
objetivos la creación de una radio online, la cual estará administrada por los
(las) alumnos(as). El principal motivo
para la elaboración de este proyecto ha sido la falta de compromiso de los
centros educativos por tratar e incidir en estos temas, y la ausencia de entidades y comunidades (que
entablando un estrecho vínculo con los estudiantes) se conviertan en
trasmisores y generadores de información y asesoramiento.
¿La
radio educativa, resolverá los problemas pedagógicos?
A
pesar de todo, afirmar que el uso de la radio con fines educativos es capaz de
resolver todos los problemas pedagógicos y formativos de una sociedad
tecnificada es una pretensión radicalmente errónea. Sin embargo, sí puede
decirse que la radio puede sembrar inquietudes e incentivar la formación de los
individuos y los grupos para que unos y otros sean capaces de buscar formas de
conocer, de conocerse y, sobre todo, de desarrollar libremente su creatividad.
En
este sentido, la parte lúdica del medio sonoro desempeña un papel fundamental.
Es cierto que la radio no puede ni debe competir con la televisión, el cine y
las amplias redes informáticas. Pero sí ha de rentabilizar una de sus
características esenciales, el estímulo de la imaginación: por medio de una
labor constante, creativa y sobre todo lúdica, ha de ser capaz de generar
ofertas diferentes de las que plantean los modelos convencionales. Éste es,
probablemente, el principal reto de la radio educativa en este fin de milenio:
regenerarse a sí misma mediante el aprovechamiento de sus propios recursos
expresivos y apostando decididamente por la creatividad.
Referencias
Arnas Barrantes, Sandra. Alfaro Moreno, Rosa María“con la radio
en el aula y la escuela”serie de manuales prácticos de comunicación en
la escuela.Esta serie es una
publicación de la Asociación de Comunicadores Sociales Calandria
Dader,
José: Periodismo de precisión: vía socio-informativa de descubrir noticias.
Síntesis,Madrid, 2002.
GONZALO,
Paula, 2010, Periodismo crowdsourcing o periodismo ciudadano.
León,
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Centro de Comunicación. Voces Nuestras. Sabanilla, San José. 1997.
López
Vigil, José Ignacio. Hacia una radio participativa. Managua, 1990.
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Felix y Humanes, María Luisa, Algo más que periodistas. Sociología de una
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Ramírez C., Juan Domingo, 2001. “Radiodifusión y desarrollo: un
instrumento para la educación” (231- 238) en Reinventar la Radio. María Pilar
Martínez Costa (Ed.) Facultad de Comunicación. Universidad de Navarra.
Ediciones Eunate. España
Romero Figueroa, Mauricio. Cómo Crear Un Departamento De Comunicación:
Prensa, Radio, Televisión e Internet Escolar. Editorial Aula Abierta
Magisterio, 2006.
Jared A. Urbina Díaz
Productora General Corporación Universal
Juan Francisco Aquino Nuñez
Periodista- Corporación Universal
Estudiante
UNPRG (Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo). Facultad de Ciencias Histórico
sociales y Educación. V Ciclo.
RESUMEN: El
presente artículo busca subsanar las dudas que se generan en el público lector
sobre temas tales como la diferencia entre el periodismo tradicional y el
periodismo ciudadano, las viabilidad del periodismo de investigación, las
cualidades del periodismo radiofónico, la incansable labor de los periodistas y
las diversas plataformas que permiten a la población con dominio y acceso a la
web crear y compartir información relevante para la sociedad.
ABSTRACT: This article seeks to address the questions
that are generated in the reading public on topics such as the difference
between traditional journalism and citizen journalism, the viability of
investigative journalism, the qualities of radio journalism, the tireless work
of journalists and various platforms that allow people with domain and web
access to create and share information relevant to society.
“Hasta ahora, el profesional
de la información era el periodista; en el nuevo medio, con unos pocos
conocimientos de edición y acceso a la red cualquiera puede convertirse en
informador. […] Internet ha provocado un nuevo concepto de información en la
que el usuario es parte de ella, tanto es así que, a medida que éste profundiza
en su consumo y uso, puede llegar a convertirse en generador e intermediario de
información y, por qué no, en periodista” (Cerezo y Zafra, 2003: 3 y 7).
PERIODISMO CUIDADANO versus PERIODISMO PROFESIONAL: ¿SOMOS TODOS PERIDISTAS? –
ELENA REAL RODRIGUEZ, PINAR AGUDIEZ CALVO, SERGIO PRÍNCIPE HERMOSO. UNIVERSIDAD
COMPLUTENSE DE MADRID.
Si algo
diferencia al periodismo ciudadano del profesional son las plataformas. Muchas
de esas personas que dicen hacer periodismo ciudadano lo hacen a través de
blogs, los cuales cabe destacar están adquiriendo un gran alcance, o de redes
sociales como Twitter o Facebook. Todo este cambio en la tecnología ha obligado
a los distintos medios a modernizarse, de manera que hoy en día todas las
plataformas digitales cuentan con un espacio donde cualquiera puede dar su
opinión, los llamados “comentarios”. De esta manera se permitiendo comentar
toda noticia o artículo que se publique en ellos hace que la opinión del
ciudadano cada día sea más importante, acentuando la fuerza de la opinión
pública y dejando que, por fin, se conozca lo que la gente quiere.
Que la
sociedad actual es la sociedad de la información, es una calificación de que ya
nadie discute. De la misma manera, parece evidente que los ciudadanos actuales
pueden encontrar en la información y en los mecanismos de producir información,
más que nunca a disposición inmediata, cauces a través de los cuales asumir los
retos contemporáneos para ejercer una ciudadanía activa. ¿Es síntoma de esta
ciudadanía activa el periodismo ciudadano? ¿Se trata simplemente un fenómeno
actual fruto de la ubicuidad de Internet o es la respuesta a algunas carencias
del periodismo profesional? En este sentido, ¿declara periclitada una forma de hacer
periodismo informativo, o más bien puede comprenderse en términos de
compatibilidad?
La
aclaración de estas preguntas exige una primera aproximación al fenómeno del
periodismo ciudadano, muy diverso en sus manifestaciones y en sus soportes.
Nosotros proponemos aquí distinguir entre el periodismo ciudadano, como
dinámica de participación propuesta por los medios de comunicación, y el
periodismo ciudadano cuya participación corre por cuenta de los ciudadanos,
independientemente de las empresas informativas, de sus canales o de sus
soportes. Con respecto a la primera, aquella en la que son los medios los que
ofrecen un espacio al ciudadano, podemos distinguir a su vez:
- Las
formas tradicionales de hacerlo: cartas al director, artículos de opinión,
interpelaciones al defensor del lector, participación en tertulias, programas
específicos de ciudadanos que exponen públicamente sus cuestiones…
- Las
formas típicamente contemporáneas: comentarios inmediatos a una noticia en la
web del medio, blogs personales a los que se accede desde la página de la
cabecera Es lo llamado periodismo
digital desarrollado en tres fases: una primera en la que las grandes cabeceras
editan sus contenidos digitalmente, una segunda en la que la especificidad del
soporte digital obliga a transformar los contenidos desde el estilo de
redacción hasta la estructura propia del hipertexto, y una tercera fase, más
importante para entender este fenómeno ciudadano, que es el llamado Periodismo
3.0., donde asistimos a un periodismo que implica diálogo y conversación, en
definitiva, socialización de la información.
Detrás de
los profesionales de la información, la gran fórmula llegó cuando los medios
informativos comienzan a ofrecer espacios para la participación ciudadana
dentro de sus propios sitios, los medios de comunicación digitales. De esta
manera se establece una relación de la cual se benefician mutuamente. En primer
lugar el medio informativo ofrece un espacio de credibilidad muy difícil de
conseguir en el entorno digital si no está avalado por una cabecera rigurosa en
soporte digital o una ya establecida en los medios tradicionales de la
información. Es aquella creencia en el medio lo que nos permite confiar en la
veracidad de la información, y para eso se necesita mucho tiempo, para ganarse
la confianza, para identificarse.
Pero no
sólo existe la participación propuesta por los medios, sino también la
participación alternativa de los ciudadanos por medio de soportes mediáticos y
sin el aval de ninguna cabecera de reconocido prestigio. Este tipo de
periodismo ciudadano puede dividirse también en dos subtipos:
- La forma
tradicional de hacerlo mediante fanzines, panfletos, publicaciones ciudadanas,
revistas de asociaciones, oenegés… Todas ellas son formas de informar a los
ciudadanos y también de denunciar abusos, corrupciones…
- La forma
típicamente contemporánea que tiene que ver, fundamentalmente, con la
proliferación de las informaciones recogidas en blogs particulares o en otras
herramientas sociales on-line como son foros, podcast, wikis, web TV o
agregadores.
Todas ellas
plantean retos muy importantes al periodismo. Los aspectos relacionados con el
periodismo ciudadano al menos pueden considerarse como revitalizadores del
proceso periodístico, enriquecedores de la información y por tanto como
singulares activos democráticos. La virtud cívica, en esta sociedad de la
información y de la globalización, también consiste, no sólo en hacer gala del
derecho a la información sino en preocuparse de la autenticidad y de las
garantías del mismo. La virtud que compromete al ciudadano con lo público,
situada en este nuevo escenario, debe insistir en la mejora de los mecanismos
de información, así como en la crítica a los poderes mediáticos, muchas veces
más coartadores que garantes del derecho a la información. ¿Por qué no
considerar entonces, al menos como una nota de la virtud cívica, el compromiso
con la información o el deber de estar informado?
El
periodista profesional está obligado a competir con el resto de ciudadanos en
el ejercicio de informar, formar y entretener a otros ciudadanos, y no puede
sino tratar de seguir siendo relevante y necesario para la sociedad a través de
opiniones bien argumentadas y de las informaciones que sea capaz de sacar a la
luz pública, es decir, a través de la credibilidad que pueda transmitir y de la
reputación que sea capaz de mantener. REINVETNTAR EL ERIODISMO: MEDIOS
NECESARIAMENTE MÁS PARTICIPATIVOS PARA UNA SOCIEDAD MÁS DEMÓCRATA – SERGIO M.
MAHUGO. REVISTA RAZÓN Y PALABRA
El reto
fundamental, sobre todo en relación a la información digital, depende de que
estos mecanismos tengan la vocación de dotar de dinamismo a la vida política,
depende de que se mejoren esos canales para que sirvan más eficazmente a las
instituciones democráticas siempre pendientes de estar más cerca de los
problemas de la sociedad. Pero también, depende de que los públicos reconozcan
la necesidad que tienen de similares plataformas para poder ponerle voz a todas
sus preocupaciones o denuncias y encontrar ahí una respuesta inmediata de los
responsables políticos.
La ampliación
de los espacios de participación y el que no estén sometidos a una férrea
censura previa, al menos en el aspecto de orientación ideológica, puede ser un
revulsivo para la actividad de la ciudadanía y para la credibilidad del mismo
medio informativo al incorporar a su contenido visiones críticas con su propio
proceder o con sus tesis editoriales. En este sentido, parece fundamental
apuntar que el periodismo ciudadano no sólo puede ser un acicate para una
permanente revitalización de la democracia, sino de la propia profesión
expuesta continuamente a la crítica de los ciudadanos, recordemos, en buena
medida responsables, también, de hacer cambiar las erróneas praxis
informativas. Desde aquí, ya sí se puede afirmar que cada sociedad tiene la
calidad informativa que se merece.
Sin
embargo, más complicado parece la tarea de emitir un juicio siquiera
provisional del periodismo ciudadano con soporte en las nuevas tecnologías. La
rapidez vertiginosa con la que Internet y las redes sociales evolucionan,
apenas nos dan tiempo a analizar las oportunidades ricas e inagotables para la
comunicación humana, no digamos ya para advertir de sus amenazas. Cualquier
manual sobre el funcionamiento de las nuevas redes e incluso cualquier intento
de legislación sobre licencias, contenidos o derechos de propiedad intelectual,
por poner algunos ejemplos, están condenados a ser meros acercamientos
epidérmicos nunca agotadores de las cuestiones ni de la problemática de
Internet. ¿Y si se nos esté escapando de las manos?
Es una
ventaja poder disponer de espacios públicos más amplios donde caben todos,
donde se hacen más evidentes las plurales características de nuestras
sociedades posmodernas y donde hay siempre un lugar para una nueva opinión o
para problematizar cualquier afirmación, en definitiva, para la crítica. El
lenguaje, esta vez con las características peculiares del hipertexto, vuelve a
ser el vehículo de comunicación más fértil entre ciudadanos inscritos en países
distintos, en culturas distintas, con convicciones religiosas distintas, con
ideologías distintas. Todos tienen su lugar y esto es una conquista innegable
de los nuevos tiempos. Quizá haya que profundizar algo más, no siendo que la
ampliación de espacios públicos de forma tan indiscriminada como la que supone
la red, precisamente en el ámbito periodístico, no sea tanto un síntoma de
libertad cuanto una permanente amenaza a la misma. Los estados constitucionales
garantizan la libertad de expresión siempre que las informaciones se atengan a
dos condiciones legales como son la veracidad y el interés público. Y aceptando
que la veracidad y el interés público no son el resultado de un conjunto de
condiciones, seguidas o cumplidas las cuales el periodista tenga asegurada la
legitimidad de su misión12, se puede reconocer que ambas condiciones están
sometidas a un control democrático, al menos desde el momento en el que los
afectados pueden reclamar el amparo constitucional que valorará el nivel de
cumplimiento de tales premisas. Con Internet esta tarea de control, hoy por
hoy, es casi imposible.
Se puede
concluir de esto que internet ya no es sólo un espacio para relacionarse y
comunicarse sino que también sirve de plataforma para el debate y la crítica;
adoptando con esto un nuevo lema “el contenido ya no es el rey sino que nos
debemos regir por una reina que es la conversación, a fin de cuentas el tema a
debatir es sólo una excusa para iniciar la conversación.
El
periodismo de Investigación: ¿Vende o no vende?
[…] El periodismo investigativo
es una investigación propia del periodista sobre un hecho que es relevante para
a sociedad y cuyos autores y/o cómplices intentan mantener oculto en defensa de
intereses propios. ¿ES VIABLE EL PERIODISMO INTERPRETATIVO? – CAROLA FUENTES.
PERIODISTA DEL PROGRAMA CONTACTO, CANAL 13. KNIGHT FELLOW, STANFORD UNIVERSITY.
La
investigación es innata en el periodista, si el periodista no investiga nadie
más lo hará por él. El interés ya no es económico sino de prestigio. No siempre
la noticia proveniente de una férrea investigación es atractiva en primera
instancia. No siempre las grandes investigaciones venden. Pero, ¿qué hacer para
prestar atención, los recursos y el tiempo necesario ante esta responsabilidad?
Aquí es donde aparecen voces que propugnan la creación de áreas independientes
de investigación dentro de los medios. Hay que verdaderamente crear una especie
de motorcito que sea capaz de ir marcando pautas justo en ese sentido, y a
través de eso ir volviendo a contagiar a los otros frentes noticiosos con la
capacidad de investigar muy metidos en la rutina, muy adaptados al sistema de
fuentes, a sectores informativos, aunque hay algunos que admiten crear y buscar
temas hay otros que están demasiado acostumbrados a que llegue el boletín
informativo, la fuente tal, que a tal hora hablan los políticos, etc. Y esos
vicios han ido generando rutinas que se mantiene hasta el día de hoy.
Algunos
autores creen que el periodismo de investigación es simplemente un titular llamativo,
ya que cualquier periodismo requiere de la investigación. Gabriel García
Márquez dice que la enseñanza periodística se debe basar en sus tres pilares,
pero sobre todo el periodismo en la investigación. Las afirmaciones de estos
autores concuerdan en que el periodismo debería ser una investigación
constante. Por tanto, teóricamente son justas. Sin embargo, en la actualidad existe
una pasividad extrema, los medios no investigan lo que dicen las fuentes; es lo
que llamamos periodismo declarativo: informaciones que tienen importancia simplemente
por la relevancia del sujeto que lo dice. Si tratamos de definir correctamente
el periodismo de investigación diremos que es aquel en el cual el reportero
descubre o desentraña unos datos de importancia social que alguien procura
mantener escondidos.
Una de las
principales funciones de los medios de comunicación es orientar y fiscalizar,
lo cual busca enmendar o denunciar situaciones irregulares. De esta función se
encarga el periodismo de investigación. Cabe señalar que no sólo se fiscaliza a
través del periodismo investigativo. Hay una fiscalización política que se
ejerce a través de editoriales del periódico. Hay una fiscalización de opinión
que se ejerce primordialmente a través de las columnas de opinión, a través del
contraste de puntos de vista que debe llevar en sus páginas editoriales un buen
periódico. Pero hay una fiscalización fáctica, una fiscalización de hechos o
denuncias que es la que constituye el periodismo de investigación. Denunciar,
deshacer entuertos, exponer hechos torcidos, todo eso constituye periodismo de
investigación.
El Periodismo de Investigación es búsqueda, mientras más esmerada mejor, aunque
tiene como exigencia, limitación y restricción, el apremio dictatorial del
tiempo y la pertinencia de una exposición sin recovecos, capaz de ser entendida
por todos los lectores. Si la publicación
de un buen reportaje se demora tanto que el tema del cual se ocupa deja
de ser noticia, corre el peligro de transitar del periodismo, a la crónica de
hechos sociales o a la historia reciente. Si hace tanta gala de matices y
lenguaje retórico que la forma se sobrepone al contenido, entonces esa pieza deja de ser accesible y
quizás, tenga valor literario pero no periodístico. Por tanto, el Periodismo de
Investigación busca darle al lector algo más que los otros medios y que las
páginas ordinarias del diario. Esa oferta editorial es el valor agregado con el
que todo buen periódico quiere competir dentro del mercado de los mensajes.
Tengamos en
cuenta que los esfuerzos del periodismo de investigación tropiezan siempre con
la indolencia de reporteros y editores y sobre todo, con la tacañería de
empresarios periodísticos que no invierten en la búsqueda de noticias porque se
conforman con llenar planas de material de relleno, que es más barato aunque a
la postre, ahuyenta al público lector. En conclusión, si los medios no apoyan a
sus periodistas es complicado hacer una investigación.
El
Periodismo de Investigación es, indudablemente más costoso. Pero nadie ha dicho
que la preferencia de los lectores se gane con facilidad. A menudo, al
periodismo de investigación se le confunde con el sensacionalismo que exprime los
hechos llamativos para aturdir más que explicar a los lectores, lo mismo que
con la publicación de chismes y murmuraciones. Los periodistas que desarrollan
actividades habituales como la información de actividades oficiales, las
entrevistas preparadas con meras referencias circunstanciales, cuando hacen trabajo
de hemeroteca y sobre todo cuando aportan materiales documentales que enriquecen,
matizan e incluso desmienten la versión hasta entonces oficial de un acontecimiento,
desarrollan una prensa útil y, entonces trascendente. Todo eso está muy bien.
Pero reitero, no confundamos el verdadero trabajo de investigación. Solo un
verdadero periodista capacitado y con experiencia puede realizar una
investigación profunda. Ese es la clave para que los medios escritos puedan
seguir reteniendo un público que se inclina hacia la instantaneidad del
internet.
El
periodismo de investigación además de tedioso, es dispendioso y muy costoso. En
ocasiones, una investigación tarda meses y los resultados no son óptimos, lo
cual implica gastos que no guardan relación costo beneficio que justifiquen la
inversión. Generalmente los periodistas de investigación están expuestos a
halagos o a presiones que suelen ser más peligrosos que los recibidos por los
demás miembros de una redacción: halagos o presiones comerciales, halagos o
presiones políticas, halagos o presiones legales. Una demanda por una
investigación sólida puede terminar con una condena injusta para el periodista,
que significaría días de cárcel o la destrucción de su credibilidad. Están las
amenazas y la muerte de periodistas que en algunos países han conducido a
asesinatos que suman decenas. Pero es necesario recalcar que el periodismo de
investigación permite sacar a luz pública hechos que no deben quedar en la
impunidad. Si abrazamos la verdadera
vocación del periodismo, que denuncia la corrupción y plantea la conformación
de una sociedad justa, no habrá impedimentos para desarrollar un eficiente periodismo
de investigación. El impacto social de un periodismo de investigación debería
ser el mayor logro y anhelo de un medio, con ello ganan prestigio y, el
prestigio es algo que solo puede ser ganado a través de un buen trabajo
investigativo de meses o hasta años de duro trabajo.
[…] Su éxito se basa en el
sonido y, en esencia, en la creatividad con que éste se amalgame o, si se
permite el símil, con que este se pinte, porque las producciones de radio se
originan en la esfera de la expresión-, son arte producido por la posibilidad
estética. LOS AXIOMAS DE LA RADIO, TECNOLOGÍA Y PERIODISMO RADIOFÓNICO – ÓSCAR
JULIÁN CUESTA MORENO. REVISTA RAZÓN Y PALABRA.
El ser
humano se comunica a través de sonidos. Es su manera de relacionarse por
excelencia y para él, lo que no tiene sonido no existe. El lenguaje radiofónico
permite poder explotar toda la creatividad posible tanto en informar como en
promover la comunicación.
La radio ha
ido evolucionando y provocando cambios en la sociedad, desde la portabilidad,
la segmentación de públicos hasta ahora las radios por internet. Sin embargo la
radio debe seguir la línea del cambio, el replanteamiento de sus contenidos y
la forma como su público se amplía. Mientras la radio sepa adaptarse al cambio
seguirá siendo aceptada, por eso es momento que se reinvente. La interactividad
que hay en la radio a través de las llamadas promueve una mayor participación
de la ciudadanía. La ciudadanía colabora con la elaboración de los contenidos
periodísticos y las plataformas de dialogo son más amplias y democráticas.
La
retroalimentación se puede verificar de manera más rápida a través de la radio.
El cómo está interpretando el mensaje que se viene difundiendo. Un medio de
comunicación siempre debe ser supervisado por un comunicador, la ciudadanía es
parte de la noticia y su involucramiento es una tarea del comunicador. La responsabilidad recae no sólo en el locutor sino también en quién redacta los textos que narra el periodista; éste debe tener en cuenta que narra para un auditorio heterogéneo y
por ello debe procurar expresarse de forma adecuada, ni muy rápido puesto que
puede llegar a causar tensión y ni muy
lento pues causaría aburrimiento y somnolencia.
Con la
llegada de las tecnologías de la comunicación todos son potencialmente
informantes sobre un hecho noticioso.
Un buen periodista se diferencia en la manera como trata la información, como la
interpreta y que tipo de lenguaje usa al momento de difundirla. Sin embargo la
participación ciudadana es necesario si un medio quiere seguir posicionado en
el mercado. Hacer partícipes a los ciudadanos hace que se sientan identificados
con el medio, además nadie niega que puedan ser buenas fuentes en determinado
momento. La intervención del público en el proceso informativo radica en su
capacidad para difundir un hecho y ayudar en la recolección de datos.
[…]El periodismo ciudadano sería aquel que
posibilita la intervención activa de los actores sociales que actúan en todo el
proceso de la información de interés público. Por tanto su esencia radicaría en
la formación de opinión pública mediante la creación de públicos deliberantes y
la promoción de la participación ciudadana […] NO TODOS SOMOS YA PERIODISTAS. UN ANÁLISIS DE LA UTOPÍA DEL
PERIODISMO CIUDADANO DESDE LA PERSPECTIVA DEL REPORTAJE INTERPRETATIVO – CARLOS
MARCIÁ BARBER
Generar
opinión y la búsqueda de la verdad es el fin del periodismo ciudadano Sin una
buena supervisión y los filtros respectivos la ciudadanía podría caer en un
caos debido a la desinformación, la difamación y otros delitos que se presentan
al ejercer el periodismo. Hay una sensación cada vez mayor de que los diarios
pierden lectores por su alejamiento, arrogancia e insistencia de que ellos solo
tienen la información digna de ser publicada y el periodismo participativo
trata de revertir esa situación al permitir a los lectores fomentar la creación
de historias interesantes e importantes. La profundización de los hechos ahora,
va a depender del periodista.
Esta sencilla aunque
resonante sentencia, resume toda la esencia de nuestro oficio. Ser veraz
significa que efectivamente los periodistas han de contar los hechos tal como
sucedieron, no deben manipular los datos, ni resaltarlos a su conveniencia;
tiene que ser rigurosos en la verificación, exhaustivos en las pruebas,
puntillosos en los matices. Y tienen, sobre todo, que saber reconocer sus
errores y sus equivocaciones, y al estar dispuestos a purgar por ellos. ¿ES
VIABLE EL PERIODISMO INVESIGATIVO? – CAROLA FUENTES.
El periodista es un "hablante de
calidad" al que se le supone una sólida formación lingüística y una amplia
competencia de la lengua. Por esto mismo y por exponer sus ideas lingüísticas
en un medio de comunicación de masas, estos retazos de observaciones y
reflexiones lingüísticas de muy distinto género pueden calar en los lectores
más que ningún manual de lingüística. No obstante, hay que decir que tales
consideraciones, que resultan vitales para el periodista, por lo general
plantean problemas de mayor calado que son dirimidos con demasiada ligereza
utilizando argumentos informales e intuitivos. Pero, a pesar de estas
limitaciones impuestas por el medio en que se exponen, estas reflexiones tienen
en sí mismas un gran valor, más si cabe teniendo en cuenta la importancia que
actualmente se concede al estudio de las actitudes lingüísticas. Por otro lado,
pueden servir para reabrir el debate sobre determinados axiomas de la
lingüística, como por un ejemplo, el de la arbitrariedad del lenguaje, cuestión
que se suele zanjar con un poco de indulgencia. Es decir, estas reflexiones pueden
inducir a reconsiderar la manera académica o científica de tratar algunos
aspectos del lenguaje. Así, partiendo del uso creciente de los eufemismos en la
prensa, los periodistas recapacitan sobre la relación entre las palabras y las
cosas y entre los significados y los significantes. Un verdadero periodista
hace un trabajo completo: contextualiza, interpreta, investiga, explica,
humaniza.
CONCLUSIONES
Periodismo
Ciudadano y sus aportes, se puede concluir que esta versión del Periodismo
tiende a ser practicada por agrupaciones o comunidades que poseen intereses en
común. No es recomendable etiquetarlo como un sustituto del Periodismo
tradicional sino que debe asociarse como un complemento a este. Es una práctica
a la que cualquier persona tiene acceso y que al mismo tiempo debe hacerse responsable
por su uso, generando en comunidad información veraz y de calidad para el resto
de los usuarios y evitando politizar este medio o usarlo con un fin ideológico.
Además se pudo hacer un pequeño análisis de
las herramientas que se utilizan para la difusión de la información, en
general, medios 2.0 que ofrecen acceso gratuito y rápido a sus usuarios. El
internet es la base para estos medios, por lo tanto se requiere tener una
velocidad de conexión de calidad a fin de incentivar la práctica del Periodismo
Comunitario
El
periodismo tradicional está en crisis. Lo que, ni como periodistas, ni como
públicos, debe asustarnos porque no es la primera, ni será seguramente la
última. Eso sí, debe preocuparnos. La crisis actual es, sobre todo, una crisis
de credibilidad que deviene en un descenso de las ventas. La vieja historia de
la objetividad del periodismo ha pasado a mejor vida. Nos hemos sentido ya
muchas veces manipulados y como público estamos hartos de cruces de
acusaciones, de historias de buenos y malos. Además, los viejos medios de masas
durante años han hecho y deshecho a su antojo sin escuchar a nadie. Se han
alejado de las inquietudes de sus lectores, oyentes, telespectadores. Por eso a
nadie extraña que sus índices de audiencia no remonten-sobre todo en el caso de la prensa escrita-
ni que sean incapaces de hallar nuevos públicos, a no ser a golpe de promoción.
Ante la
crisis del periodismo, los públicos ya se han movilizado y lo han hecho a
través de los medios digitales. Después a través de medios hiperlocales
participativos contando aquello que pasa en su barrio y que no tenía cabida en
los viejos medios. Se han lanzado a la aventura de publicar en sus propios
blogs aquello que les preocupa o les interesa, colaboran en la redacción de
wikis y emiten sus propios programas radiofónicos a través de Internet. En
definitiva, aquellos que antes eran “masa”, ahora conversan entre ellos y
difunden noticias y conocimientos.
REFERENCIAS
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Aixa, 2008, El periodismo comunitario ¿Intenta desplazar a los profesionales de
los Medios?
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José: Periodismo de Investigación: teoría y práctica. Síntesis, Madrid, 1997.
Dader,
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Felix y Humanes, María Luisa, Algo más que periodistas. Sociología de una
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Montserrat: La investigación periodística: el caso español. Ariel, Barcelona,
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Secanella,
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PUBLICACIONES
TECNOLOGÍA
HECHA PALABRA, 2007, Usos de Internet en Latinoamérica