Mientras en el mundo
empezaban a perfilarse diversos modelos de radiodifusión, países tales como
Estados Unidos, Francia, España e incluso Inglaterra elegían un determinado
modelo de radiodifusión con el que trabajarían por un determinado periodo, en
el Perú se vivía el gobierno de Augusto B. Leguía, durante el que se firmó un
contrato exclusivo e irrevocable por 25 años con la Marconi’s Wireless
Telegraph Company, dando con esto pase al uso del monopolio privado por parte
de la ya mencionada compañía; la que
tenía facultad para usar y explotar todas las patentes sobre radiotelegrafía y
radiotelefonía.
Tiempo después se
creó la Peruvian Broadcasting Company como medio para explotar la radiodifusión
telefónica en todo el territorio peruano, logrando con ello obtener la
exclusividad del negocio radial y dejando con esto sin efecto el contrato con
la Marconi’s Company.
Se creó más tarde la primera estación de radio del país la OAX; informando sobre esta diarios y revistas como El Comercio, La Crónica y Variedades. Sin
embargo, la gran acogida que tuvo la OAX se vió empañada por las quejas del
público sobre la Peruvian Broadcasting debido a los excesivos precios de los receptores
y el costo de la licencia para elevar una antena (una libra peruana), por lo
que el Estado se vió obligado a hacer las paces con la Marconi’s Company y
reanudar el contrato. Al recuperarse de la crisis mundial, el Perú vió la
aparición de nuevas emisoras radiales de carácter privado lo que le impulsó a
crear la Radio Nacional del Perú de la cual asumió la administración.
Años más tarde durante su gobierno Óscar R. Benavides hizo
uso de la radio para dirigir sus mensajes a la nación, siendo el primer
mandatario en recurrir a la radio como medio de comunicación de masas con una
clara inclinación política; respaldando al sector industrial de la economía del
país en el ámbito radial. La programación en las emisoras al principio no necesariamente hacían propaganda de lo “nacional”,
pues daban espacio a que se transmitiera emisiones de Radio Berlín (la cual
transmitía en su mayoría de tiempo música de artistas europeos).
Fue años después que Manuel Pardo durante su gobierno buscó
remarcar lo cultural, logrando que la música emitida en esta estación fuera
primordialmente música popular costeña conocida como música criolla. Se conoce
también que en la década de los veinte
los locutores insertaron la idea de los “programas periodísticos” pues leían los periódicos del día y transmitían las
noticias, existían también las radios en las que se alternaban noticias,
comentarios, humor y música; estas tenían un formato de revista matutina.
Es imposible olvidar mencionar a los radioteatros, que al
principio transmitían canciones con
guión y libretos; y luego adaptaron obras literarias de manera didáctica,
siendo transmitidas por Radio Nacional. Destacaron también en los años cuarenta
las radionovelas transmitidas por Radio Central, en principio dirigidas y protagonizadas por la
actriz argentina Queca Herrero.
Cabe mencionar también a los concursos en los que se buscaban a los
nuevos talentos de la música, transmitidos por Radio Nacional y Radio Goicochea.
Se crearon también programas concursos de radio para estudiantes, los que
auspiciaba la empresa Field y que a pesar de ser transmitida al inicio por Radio Nacional sería
Radio Central la encargada de innovar en este tipo de concursos, estos
programas tenían una orientación primordialmente educativa.Estuvieron presente también los programas de humor cuya
mayor exponente fue Teresita Arce conocida como “La Chola Purificación Chauca”
cuyos monólogos tuvieron mucha popularidad en la época y que fueron
transmitidos por Radio Nacional.
Se debe resaltar que fue gracias a los diversos géneros
radiales que se crearon que la población peruana estuvo más informada y conectada
entre sí.



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